AUTOR DEL BLOG

Mi nombre es Marcos... o Espinosa, como queráis llamarme.
El tema es que este blog nació para contar las experiencias vividas y por vivir (sobretodo por vivir) en la ciudad noruega de Trondheim, que es donde en el año 2010-2011 voy a pasar diez meses viviendo, admirando la naturaleza, estudiando, conociendo gente y echando de menos a los míos.
Este es mi nombre y este es mi blog... y todos sois bienvenidos, así que sin ningún reparo mandadme comentarios, preguntadme cosas...lo que queráis. Yo trataré de haceros creer que estáis aquí también, conmigo.

Un saludo y... nos vemos en el frío norte!
mdespinosa@gmail.com


Inter-Rail Norrbotten 2010 (Norte de Suecia) (Parte 1/3)


Hola de nuevo!

Tras unas pequeñas vacaciones en el blog, vuelvo con más aventuras nórdicas. Este post va a ser de los largos, yo aviso. También está dedicado a aquellos a los que os gusten los ferrocarriles, y más especialmente los ferrocarriles a la antigua usanza, con decenas de vagones y aspecto Segunda Guerra Mundial. Lo malo es que el frio hace que las fotos no salgan bien.

Bueno, el origen de este viaje ya lo tengo olvidado en la noche de los tiempos, jejeje, pero fue básicamente que estaba metido en un viaje a Tromsø con varios españoles de aquí y el día de antes de comprar los billetes me eché atrás porque me parecía mucho dinero y porque iban a querer hacer actividades que yo ya tengo reservadas y pagadas para nochevieja con mis padres. Así que me planteé la posibilidad de ir a visitar a un amigo de la Universidad de Zaragoza que está de Erasmus en el norte de Suecia, en un sitio perdido del mundo (más al norte que yo) llamado: Luleå.

Así que, como quería hacer un viaje sin mirar vuelos y me apetecía coger el tren, directamente sin mirar los precios de los billetes normales hasta allí, me dirigí a la página de Inter-Rail y me compré un billete de 3 días para Suecia (112€ al cambio). Y también me compré los billetes desde Trondheim a la frontera sueca ida y vuelta. Con este pase podía circular por suecia durante 3 días y coger todos los trenes que quisiera. Si hubiera habido un pase de 2 días lo hubiera cogido, pero el mínimo era de 3 y aún así salía más barato que cogerte los correspondientes trenes, así que me decidí por ir.

Como tenía tiempo de sobra y había que amortizar el billete, planee una ruta no apta para gente tranquila: visitaría 5 ciudades dándole un tiempo a cada ciudad mínimo de 2horas y máximo de 4h y media. Gastaría los dos primeros días del vale para viajar e ir subiendo poco a poco y el tercer día para la vuelta de un sólo tirón. Con dos días en medio para disfrutar de Luleå con mi amigo Fran.

Este era el plan con escandinavia mas o menos en ese estado (¡aconsejo agrandar, pincha en la imagen!)


En un principio mi plan era coger 9 trenes en total, pero luego se truncaron planes, ya os voy a ir contando. Aquí está la "Hoja de Ruta" en la que pone los trenes que tenía pensado coger, las horas de partida y llegada, el tiempo que tenía en cada tren y en cada ciudad. Como podéis ver, me lo curré bastante, porque no podía permitirme el perder ningún tren, ya que tenía todo justito y los nocturnos en dirección Norte sólo había una vez al día.


Antes de nada, tengo que aclarar un poco las reglas de Inter-Rail:
  1. Si marcas en el billete que vas a viajar hoy, entonces "hoy" puedes coger el número de trenes que quieras
  2. Antes de montar en el tren tienes que tener marcado el día, sino es como si no tuvieras billete
  3. Los trenes nocturnos hay que reservarlos (online y pagar una ínfima cantidad: 3,5€)
  4. La regla de las 7 PM: si te montas en un tren más tarde de esa hora, lo puedes contabilizar como que en realidad es el día siguiente. (Por eso yo viajo 4 días pero me cuentan como 3, los 3 días con asterisco)
  5. El viaje tiene que terminar antes de las 24.00 h del último día de tu billete Inter-Rail

Eso es la teoría, ya os voy a contar qué pasó:



Día 10 Noviembre de 2010 (Día 1 de Inter-Rail)
Trondheim-Østersund-Bräcke-Sundsvall-Bräcke


Había que levantarse pronto para aprovechar y moverme durante todo el día, así que estaba prontito en la estación de Trondheim para coger el tren a Østersund (suecia) a las 7.50.


Como veis, la estación estaba toda nevada, y eché unas fotitos para hacer tiempo, aunque el sacar la mano del guante para hacerlas, a estas latitudes es todo un sacrificio.

Por el otro lado, un tren que iba a Bodø, creo recordar. Aqui los trenes por fuera son muy antiguos y muy bonitos.


Que no os engañen cuando os cuenten cosas sobre los trenes de Noruega: Aunque veáis catenaria, sólo la usan los Trenes que van hacia el sur, hacia Oslo. Desde Trondheim se puede ir en 3 direcciones: Oslo al sur, Østersund al Este y Bodø al Norte: solo hay catenaria en la direccion a Oslo, las otras dos son trenes diesel. Cosa que antes a mi me decía alguien que un tren era diesel y me lo imaginaba echando humo, el tren de color negro y con la gente a rebosar por las ventanillas. Noruega me ha hecho ver que no es tan disparatado un tren diesel (y menos para ellos que tienen petróleo) y me parece algo mágico el cómo llega un tren a una estación que no tiene catenaria. Observad el interior:


Pasamos por un pueblo cercano a Trondheim donde se divide la línea que va al aeropuerto y a Bodø de la linea de Østersund: Un lugar llamado Infierno (Hell)


Un poco mas adelante me dormí y lo siguiente que vi era justo el pueblo fronterizo: Storlien, donde el conductor y revisor noruego se intercambiaron por unos suecos que realizaban el trayecto Østersund-Storlien en sentido contrario:


Un poco más adelante se encuentra Åre, pueblo famoso en el centro de Escandinavia por tener un gran número de pistas de ski y muchísimo alojamiento para el turismo de invierno. Unas casas preciosas, ahí me empecé a dar cuenta de que la arquitectura cambiaba, las casas de los pueblos eran más bonitas que las noruegas pero las del campo eran muy similares y peores que las noruegas, como menos antiguas y más de imitación a un estilo que un estilo propio.


Por aquí una auténtica parada sueca:


Una vez en Østersund (que tiene dos paradas de tren, no confundirse, hay que ir a la segunda, que es la Central), el tren para y en la misma via un poco mas adelante puedes coger el otro tren que te lleva a Estocolmo, pero yo me bajaría antes.

Este tren lo gestiona Veolia, una compañía privada en lugar de SJ, los trenes Suecos. Es como si no estuviera unificado el sistema, no lo sé muy bien.

El interior de estos otros trenes:


La siguiente parada era Sundsvall, una ciudad bastante grande junto al mar báltico. Como vais a ver en el mapa, tiene una trama reticular poco propia de los países escandinavos, más propicios a seguir los senderos de la naturaleza y hacer calles irregulares y con desniveles. El porqué de este asunto es porque en 1888 la ciudad, que era completamente de madera se incendió (la leyenda dice que fue un dragón) y se destruyó por completo, salvo el edificio que ahora es el Casino, ya que estaba separado por un terraplén. Como consecuencia, trajeron arquitectos e ingenieros del sur de Suecia, de Estocolmo y la reconstruyeron en piedra de mampostería creando esta trama reticular con anchas calles para evitar los incendios. (Misma historia que Trondheim, no aprenderán...)

La ciudad:


Bajada del tren. El tren por fuera, como veis esto ya es otra cosa, con catenaria, tren moderno, etc. Pero nada que envidiar a los preciosos trenes noruegos.


Vista de las amplias avenidas con edificios de mampostería del centro de Sundsvall:


Con la catedral de Gustav Adolf al fondo:


Por dentro:


La calle de los comercios de la ciudad, ya adornada para Navidad.


Y por fin, la plaza central (pinchad para ver más grande)


Tras otra vuelta por los alrededores, entrar a la oficina de información y turismo que está en la misma plaza, y ver unas calles más, ya había visto todo Sundsvall, que estas ciudades se ven enseguida porque tienen un centro y miles de barrios de casas familiares.

El río antes de desembocar, helado:


El casino Cosmopol, que es la construcción de madera más antigua de la ciudad, ya que se salvó del fuego hace 122 años:


Y por fin, vuelta a la estación ya que cogía el siguiente tren. Ya era de noche y no tenía nada más que hacer en la ciudad. Panorámica de la playa de vías y la estación, preciosa y toda nevada. ¿No os recuerda a la Segunda Guerra Mundial, a la Alemania Nazi y os vuela la imaginación hasta el frío Este de Europa? Pues seguimos aquí, en Suecia:


Este viaje duró poquito, porque este tren va muy rápido, y mi siguiente destino era Bräcke, un sitio que sabía que iba a haber poco, pero que tenía que coger ahí el tren nocturno que va desde Estocolmo, al sur, hasta Kiruna, al norte.

El tren que había cogido, yéndose antes de quedarme abandonado en ese horrible pueblo:


Cinco horas. Cinco horas para un pueblo que no es más que un cruce de caminos ferroviarios. Dije: yo aquí me meto en un bar y me tomo una cerveza rica sueca hasta que venga el tren a las 11 de la noche.

Buscando un bar:


Buscando... algo abierto:


Nadie. ¡¡No había nadie!! Menos mal que había un restaurante italiano, que pasé 4 veces de largo porque me negaba a entrar, pero al final al no haber alternativas, entré, y cerraban a las 8 de la tarde. Me clavaron 50 coronas suecas (unos 5€) por una cerveza Norrlands Guld que me supo riquísima, tantos días sin tomar beer y encima habiendo probado las noruegas que son malas malas malas.


Después de eso, cuando ya cerraron, a las 8 de la tarde... o más bien de la noche, ya que era noche cerrada, no había ni un alma en la calle, ni en la vía ni en la estación... nadie. Y el nocturno a Kiruna salía a las 11, conclusión: 3 horas en "la sala de espera" de la estación.

No problem: saco mis panecillos, mi chorizo, mi queso y más delicatessen españolas y me hice un bocadillo mientras me relajaba escuchando música. A la hora o así ya empezaba a tenera compañía y al final estuvimos 5 jóvenes y 2 perros. En las pantallas nos decían que el tren tenía retraso, pero que cada vez que mirabas se retrasaba 15 minutos más... total, que entre sueñecitos y siestas que me pegué, a las 12 y cuarto cogimos el tren a Kiruna. Muerto ya de sueño y con ganas de pillar algo caliente y mullido para reclinarme y dormir.

Ese tren nocturno es una maravilla. (Hay que reservar, recordad!) y una vez dentro, me puse la ropa cómoda, pies en el asiento opuesto y a dormir unas cuantas horas. Iba bastante vacío, serían unos 5 o 6 vagones tremendos más luego el vagón cafetería, y en mi vagón estábamos 4 personas en total.

Eso es todo por el primer día. Al amanecer siguiente es cuando empezaron las cosas surrealistas.

Pero eso ya en otro post que sino es ilegible.

Un saludo a todos
Marcos



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bräcke, me apunto este lugar para mis próximas vacaciones jejejejeej

Menudo experiencia en este lugar fantasmagórico...

Anónimo dijo...

No te he dicho, soy Nines...

call38 dijo...

Cuando salen las siguientes entregas, que estoy deseando leerlas, jejej, suerte con los examenes, un saludo.

Marcos Diago dijo...

Hombre David! jejeje.
Pues es que me da una pereza... y con esto de los exámenes no me quedan ganas para contar muchos rollos, jejeje. Pero a ver si esta semana puedo.
Un saludo, y buena vuelta a España!

Anónimo dijo...

Estimado: Me gusta tu blog, pero..............,creo que te faltó conocer mejor Bräcke. Es un pueblito hermoso, pintoresco y viven en paz. Con mucha educación y sin delitos. Su gente es encantadora. Puedo decir todo esto porque mi hija, que es uruguaya, igual que yo, vive allí desde hace años y yo fui muchas veces a visitarla. Y lo que creo es que no tuviste tiempo para ver con otros ojos que no fueran de un muchacho cansado y sediento. Es hermosísimo en verano. Si alguna vez pasas por allí de nuevo en otra época del año y en otras condiciones que no sean sólo de pasada, me gustaría saber si cambias de opinión sobre ese pueblo tan hospitalario. Un gusto leer tus comentarios y un saludo grande desde Uruguay. Beatriz Belloso.

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